domingo, 23 de mayo de 2010

En dirección contraria


Como el salmón. Si caminas para atrás, otra vez el camino se cierra. Pero basta que hagas el mínimo intento de no estar en el mismo lugar y algo cambia. El piso se vuelve más suave, fácil de recorrer. Si hay lluvia, el sol espera. Si hay oscuridad, una luz acecha tu llegada. No importa donde empieces, es bueno saber por qué no te quedas quieto. Olvídalo, no es instinto. Es solo voluntad natural. Como los árboles, busca el cielo, pero no dejes que te arranquen de la realidad.

La vida es estar fuera de casa todo el tiempo posible , y volver sin limpiarse previamente los zapatos.

En dirección contraria

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