jueves, 19 de noviembre de 2009

Oportunidad

¿Qué decir de Julieta? Despues de Aquí y Bueninvento surgió el estigma popero que tanto daño hace a menudo a la originalidad,pero aún así la calidad interpretativa de la Venegas prácticamente vuelve oro lo que toca. Mi nostalgia por su etapa gris (y compleja) es inevitable, así que aquí les dejo con uno de los buenosinventos de sin duda la más original rockera latina de los últimos tiempos y que ahora en el pop traicionero también la hace. ¿Quién te quiere?

Oportunidad- Julieta Venegas

La presunción de la palabra

¿A quién se le ocurre decir que la palabra escombro no es “pertinente” en un poemario? ¿Quién puede decir que el verbo atiborrar, por el simple hecho de su denotación primera que es más bien escatológica, no puede ser parte de un poema? ¿Existen palabras o términos “inpoéticos” (neologismo extraño, por cierto)? ¿Por qué un poeta cualquiera debe evitar hablar de eras geológicas en sus versos, por el simple hecho de que no son de su incumbencia esos temas tan alejados de lo poético? ¿Qué es lo poético?

Todo lo anterior, excepto la última pregunta, son referencias directas a fragmentos del discurso entendidísimo del señor Marco Aurelio Denegri, quien en su programa tan interesante llamado “La función de la palabra”, parece haberse autoproclamado el dueño o el dios rector de lo que debe o no debe ser calificado de poético. El señor habla de “significación precisa e intensa (sic)” para referirse a algo que justamente la poesía, por tradición y por naturaleza socava (otro termino “inpoetico” para MAD), esto es LA DENOTACIÓN NO ES PRECISAMENTE EL OBJETIVO DE UN POETA, SINO MÁS BIEN LA CONNOTACIÓN ORIGINAL Y TRANSGRESORA.

Pensemos nomás en Vallejo. Sus poemas están llenos de referencias escatológicas, biológicas, sexuales y hasta místicas. Todos esos términos, no muy propios de la poesía, diría el sabiondo MAD, no podrían aparecer en un poemario, de lo contrario tendríamos que hablar de una “impertinencia” de los mil demonios. En otras palabras VALLEJO ES UN INEPTO Y UN SEUDOPOETA.


Creo que a MAD, le vendría bien repasar algunas definiciones que parece nunca ha tenido a bien siquiera conocer, debido es seguro a su sobrecargada agenda de lecturas, pero que yo le vengo a recordar, porque su actitud de crítico literario omnipotente es de veras insoportable. Estas son algunas de la preguntas a responder:

¿Qué es poesía?
¿Qué es una metáfora?
¿Qué es una figura poética?
¿Qué es denotación?
¿Qué es connotación?
¿Qué es simbolización?
¿Qué es intertextualidad?

Siguen más pero lo dejo por ahora aquí, señor usurpador de Erato.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Cara valente

El portugués es un idoma tan bello que logra vencer la resistencia de un españófilo (sic) como yo.El ritmo y la poesía sentida que brindan su interpretación son sucedáneos de la emoción, de mi emoción. Nombres: Marisa Monte, Cássia Eller y claro está Maria Rita, una artista que empezó tarde pero empezó bien. Sus palabras son un reflejo de su sabia naturaleza, de su alma lúcida:

Encaro la vida como un gran proceso hecho de varios pequeños procesos en el camino. Siempre quise cantar, pero la cuestión no era el querer, era el por qué. No me gusta hacer nada sin tener un porqué. Es más fácil cuando uno tiene un objetivo, una meta.

Lo mejor siempre se hace esperar.

Maria Rita - Cara valente

Bestias numeradas


Definitivamente absurda es la forma en que se esta tratando el tema de las llamadas “barras bravas”. La realidad del fútbol en nuestro país es tan mala (por solo hablar del futbol) que lo único que le queda a los hinchas es refugiarse en su estupidez y en su ignorancia. Mucha gente, yo incluido, se indigna casi por que la selección peruana no cuenta con una presión como local a nivel de una barra que realmente se haga sentir. Pero lo que sucede, lo que siempre ha sucedido con las “barras” (tribus diría yo) que acompañan a la U, Alianza y Cristal (las hinchadas más numerosas y conocidas) es simplemente un asunto policial. Hinchas no: DELINCUENTES. Yo mismo he tenido la oportunidad de ver como, camino al estadio, los mal llamados “hinchas” se dedican a robarle a la gente, si no están rompiendo lunas de casas desprotegidas o buscando algún rival de turno para literalmente “darle duro”.

Pensar en seguir hablando de hinchajes o de responsabilidad de los clubes en los actos delictivos de sus “hinchadas” es una imbecilidad y un desperdicio de tiempo. La responsabilidad la tiene la policía y el gobierno. Un estadio no es un “club de la pelea” y mucho menos lo son sus alrededores. El tema de las “barras bravas” es un asunto social y policial, tal como lo es el tema de las pandillas, la violencia familiar, etc. No nos hagamos los suecos entonces y dejemos de hablar tanto. Y es que el “hinchaje” por un equipo es muchas veces una excusa de algunos ignorantes para sacar toda la violencia y la estupidez que sus almas no saben reprimir.