domingo, 28 de marzo de 2010

¿Yo no sé mañana?

El beneficio de la incertidumbre. Si alguien viniera de pronto y me dijera que todo en mi vida está determinado y que todo irá literal y matemáticamente de acuerdo a un plan superior, yo diría: y entonces ¿cuál es el sentido de vivir? ¿Por qué evitar la aventura, el descubrimiento, la sorpresa, acaso la decepción?. Porque todas esas cosas son tan humanas como el sólo hecho de dudar. Dudo, luego existo. Y es que la duda nos lleva al cuestionamiento, y el cuestionamiento a la acción, al placer a menudo ninguneado de arriesgarse. Es cierto, no hay que dejar todo al azar. Elabora un primitivo guión si quieres, pero a la hora de la hora HAZLO A TU MANERA. Improvisa, triunfa en la novedad. Eso es suficiente. Y original.

Yo no sé mañana - Luis Enrique

domingo, 7 de marzo de 2010

And the winner is .............


Mientras esperamos la noche en el Teatro Kodak y que Claudia Llosa se peine (es una broma), sólo nos queda afirmar que La teta asustada ya ganó un premio acaso más importante que el Oscar (más independiente y más representativo del cine actual), me refiero obviamente al Oso de Oro del Festival de Berlín. No imagino a Magaly Solier llorando al recibir el premio (cosa kafkianamente prohibida por la Academia), me la imagino feliz, niña, como la alegría encarnada. Y claro está, mandando saludos en quechua a sus padres allá en Huanta. Sería toda una escena. Los gringos ni se la esperan: un quechuahablante en el Oscar. Suerte, chicas, porque se lo merecen.