El espíritu navideño: Si te regalan una sonrisa, no te distraigas, tal vez ya no regrese. Si estás en el jardín del silencio, acompáñate de candor. Las flores se cantan entre sí, forman un ramo de ternura repartida. Aquí empieza todo, es una historia más, bella e inquietante como la llegada de la primavera. Un cuento mágico donde todo sonríe, los árboles sonríen, la tierra sonríe, las aves sonríen, la vida se alegra por ti. Disfrútalo siendo tú mismo.
Eso decía una canción del grupo Río (si no lo recuerdan no se preocupen, yo apenas lo hago).
Si bien el hábito de fisgonear las vidas ajenas se ha vuelto en un género más, la televisión aún consigue algunos de sus objetivos promordiales: la comunicación indirecta de espacios y emociones, la construcción de arquetipos o antimodelos efectivos, etc. Para mí, series como CSI, Alias o Supernatural me ofrecen eso y más: subjetividad artificial, pero tan oscura como lo es la vida cuando la miras de reojo.
Por otro lado, el televidente: un objeto más, una señal borrosa, un fragmento de humana irrealidad.
Televidente
Aquí estoy otra vez de vuelta en mi cuarto de Iowa City
tomo a sorbos mi plato de sopa Campbell frente al televisor apagado
la pantalla refleja la imagen de la cuchara entrando en mi boca.
Y soy el aviso comercial de mí mismo que anuncia nada a nadie.
Y bien: Latin American Idol acabó con un justo ganador (a). ¿Sorpresas?: la participación de Margarita Henriquez, la triunfadora de la 3era edición, con un tema precioso. La verdad es que Franco de Vita decepcionó un poco haciendo playback para presentar su último éxito Simplemente la verdad. Luego se resarció cantando junto a los dos finalistas, al piano por supuesto.
El grupo Miranda! La hizo bien, cantando en vivo (¡no es lo mismo que verlos en su muy originales videoclips!). En fin, parece que hubo lógica en todo, incluso en el hecho que Eduardo Aguirre es aún muy joven y le falta experiencia, con eso le va a ir muy bien, definitivamente muy bien.Para mí merecía ganar.
Un problema real para Alianza: se lesionó Velásquez. La estaba haciendo tan bien arriba que su ausencia definitivamente va a pesar. Si Aguirre está inspirado no lo extrañaremos pero si no… Es que el “Zorrito” tiene unas de cal y otras muy de arena. La magia de Montaño nos puede salvar, aunque no tenemos delanteros 100% cumplidores, pero la U tampoco.
Decir que los cremas son favoritos es certificar algo que duele: tiene mayor puntaje que el equipo de Costas, así que en cuestión de números (que es a fin de cuentas lo que importa) es el mejor. Si campeonan se lo tendrán merecido, si Alianza lo hace, le tendrían que levantar un monumento a Johnier en Matute. Si el colombiano no es mejor jugador del torneo (sic) peruano, lo sería un compatriota suyo: Mayer Candelo, el baluarte de un Aurich que mereció mejor suerte. De hecho, creo que el equipo norteño la pasará mejor en la Libertadores.
Las alineaciones son las siguientes: Alianza Lima: Salomón Libman; Orlando Contreras, Carlos Solís, Aldo Corzo, Leandro Fleitas; Juan Jayo, Edgar González, Alexander Sánchez, Henry Quinteros; Johnier Montaño y Wilmer Aguirre. Universitario: Raúl Fernández; Renzo Revoredo, Carlos Galván, John Galliquio, Rainer Torres, Antonio González, Rodolfo Espinoza, Nolberto Solano, Piero Alva, Emmanuel Cerda y Gianfranco Labarthe.
Se hizo justicia. Mi favorito para ser el próximo Latin American Idol, Eduardo Aguirre, pasó a la final junto a la “modestísima” Martha Heredia. El concursante chileno Rubén Álvarez hizo el papel de traidor natural (acá en Perú sabemos que los chilenos pueden serlo) y parece que eso le quitó muchos votos.
Con una canción de Raphael, Eduardo le sacó el tercer “bien cantao” al señor Jon Secada y demostró ser el de mejor voz. No necesita bailar como David Bisbal o tener el físico de Chayanne, su voz, como diría un vals peruano, su voz existe. A votar entonces.
El último concierto es el próximo miércoles por Red Global Canal 13 y Sony.
¿Qué decir de Julieta? Despues de Aquí y Bueninvento surgió el estigma popero que tanto daño hace a menudo a la originalidad,pero aún así la calidad interpretativa de la Venegas prácticamente vuelve oro lo que toca. Mi nostalgia por su etapa gris (y compleja) es inevitable, así que aquí les dejo con uno de los buenosinventos de sin duda la más original rockera latina de los últimos tiempos y que ahora en el pop traicionero también la hace. ¿Quién te quiere?
¿A quién se le ocurre decir que la palabra escombro no es “pertinente” en un poemario? ¿Quién puede decir que el verbo atiborrar, por el simple hecho de su denotación primera que es más bien escatológica, no puede ser parte de un poema? ¿Existen palabras o términos “inpoéticos” (neologismo extraño, por cierto)? ¿Por qué un poeta cualquiera debe evitar hablar de eras geológicas en sus versos, por el simple hecho de que no son de su incumbencia esos temas tan alejados de lo poético? ¿Qué es lo poético?
Todo lo anterior, excepto la última pregunta, son referencias directas a fragmentos del discurso entendidísimo del señor Marco Aurelio Denegri, quien en su programa tan interesante llamado “La función de la palabra”, parece haberse autoproclamado el dueño o el dios rector de lo que debe o no debe ser calificado de poético. El señor habla de “significación precisa e intensa (sic)” para referirse a algo que justamente la poesía, por tradición y por naturaleza socava (otro termino “inpoetico” para MAD), esto es LA DENOTACIÓN NO ES PRECISAMENTE EL OBJETIVO DE UN POETA, SINO MÁS BIEN LA CONNOTACIÓN ORIGINAL Y TRANSGRESORA.
Pensemos nomás en Vallejo. Sus poemas están llenos de referencias escatológicas, biológicas, sexuales y hasta místicas. Todos esos términos, no muy propios de la poesía, diría el sabiondo MAD, no podrían aparecer en un poemario, de lo contrario tendríamos que hablar de una “impertinencia” de los mil demonios. En otras palabras VALLEJO ES UN INEPTO Y UN SEUDOPOETA.
Creo que a MAD, le vendría bien repasar algunas definiciones que parece nunca ha tenido a bien siquiera conocer, debido es seguro a su sobrecargada agenda de lecturas, pero que yo le vengo a recordar, porque su actitud de crítico literario omnipotente es de veras insoportable. Estas son algunas de la preguntas a responder:
¿Qué es poesía? ¿Qué es una metáfora? ¿Qué es una figura poética? ¿Qué es denotación? ¿Qué es connotación? ¿Qué es simbolización? ¿Qué es intertextualidad?
Siguen más pero lo dejo por ahora aquí, señor usurpador de Erato.
El portugués es un idoma tan bello que logra vencer la resistencia de un españófilo (sic) como yo.El ritmo y la poesía sentida que brindan su interpretación son sucedáneos de la emoción, de mi emoción. Nombres: Marisa Monte, Cássia Eller y claro está Maria Rita, una artista que empezó tarde pero empezó bien. Sus palabras son un reflejo de su sabia naturaleza, de su alma lúcida:
Encaro la vida como un gran proceso hecho de varios pequeños procesos en el camino. Siempre quise cantar, pero la cuestión no era el querer, era el por qué. No me gusta hacer nada sin tener un porqué. Es más fácil cuando uno tiene un objetivo, una meta.
Definitivamente absurda es la forma en que se esta tratando el tema de las llamadas “barras bravas”. La realidad del fútbol en nuestro país es tan mala (por solo hablar del futbol) que lo único que le queda a los hinchas es refugiarse en su estupidez y en su ignorancia. Mucha gente, yo incluido, se indigna casi por que la selección peruana no cuenta con una presión como local a nivel de una barra que realmente se haga sentir. Pero lo que sucede, lo que siempre ha sucedido con las “barras” (tribus diría yo) que acompañan a la U, Alianza y Cristal (las hinchadas más numerosas y conocidas) es simplemente un asunto policial. Hinchas no: DELINCUENTES. Yo mismo he tenido la oportunidad de ver como, camino al estadio, los mal llamados “hinchas” se dedican a robarle a la gente, si no están rompiendo lunas de casas desprotegidas o buscando algún rival de turno para literalmente “darle duro”.
Pensar en seguir hablando de hinchajes o de responsabilidad de los clubes en los actos delictivos de sus “hinchadas” es una imbecilidad y un desperdicio de tiempo. La responsabilidad la tiene la policía y el gobierno. Un estadio no es un “club de la pelea” y mucho menos lo son sus alrededores. El tema de las “barras bravas” es un asunto social y policial, tal como lo es el tema de las pandillas, la violencia familiar, etc. No nos hagamos los suecos entonces y dejemos de hablar tanto. Y es que el “hinchaje” por un equipo es muchas veces una excusa de algunos ignorantes para sacar toda la violencia y la estupidez que sus almas no saben reprimir.
Con el sabor tropical que los latinos agradecen y disfrutan bailando, esta canción pertenece al “canon” más ligero que se conoce, aquel que se “mueve” no al compás caprichoso de intereses intelectuales, sino al ritmo de un par de caderas agitándose al unísono. La letra (peruana por cierto) toca además las fibras más íntimas (y dolorosas, claro está) de una cultura (la latinoamericana) tan migrante como festiva.